10 Mitos y verdades sobre los gatos

Se cuentan muchas cosas sobre los gatos, y no todas son ciertas. Algunas ensalzan sus capacidades y otras hacen hincapié en sus defectos. Pero… ¿cuáles son ciertas y cuáles falsas? Es importante tenerlo claro y no dejarse engañar nunca por los rumores. 1- A los gatos les gusta la leche La mayoría de gatos son intolerantes a la lactosa, de manera que darles leche y otros lácteos puede provocarles problemas gastrointestinales. Los gatos adultos no tienen lactasa, la enzima que degrada la lactosa que contiene la leche. Esta enzima está presente en los gatitos lactantes pero desaparece después de ser destetados. Hay que evitar la leche y los lácteos en la dieta de cualquier gato adulto. 2- Los gatos tienen 7 vidas Los gatos, como el resto de animales, tienen una sola vida. El hecho de que sean ágiles, y que eso les ayude a evitar algún que otro accidente, no significa que estén protegidos contra cualquier amenaza. De hecho, los gatos son animales delicados y requieren cuidados específicos: atención veterinaria, alimentación equilibrada, un ambiente tranquilo, etc. 3- Los gatos negros dan mala suerte Los gatos no dan mala suerte, sean del color que sean. Sin embargo, el mito supersticioso ha hecho que los gatos negros se adopten menos. Por eso, algunas asociaciones protectoras en España y otros países incluso han lanzado campañas de comunicación para concienciar sobre la importancia de adoptar, también, a los felinos negros. 4- Los gatos caen siempre de pie No, los gatos no caen siempre de pie. Eso depende de la altura desde la que caen. Si, en el aire, el gato tiene tiempo para darse la vuelta sobre sí mismo, entonces aterriza de pie. Si no, puede caer sobre su propio cuerpo. Los gatitos desarrollan esta habilidad desde los 40 días de edad. Es un comportamiento instintivo pero que requiere parte de aprendizaje. Sea como sea, caer de pie no es garantía de no sufrir daños y lo recomendable es evitar siempre cualquier tipo de caída. 5- Los gatos son malos para las embarazadas Mucha gente piensa que los gatos son incompatibles con las mujeres embarazadas por el riesgo de transmisión de la denominada toxoplasmosis. La toxoplasmosis es una enfermedad producida por un parásito (Toxoplasma gondii), que puede contagiarse a las personas a través de las heces felinas. Es una enfermedad peligrosa para el feto en gestación. Sin embargo, estudios científicos advierten que es muy poco frecuente en gatos caseros. Un felino que no está infectado por el parásito que provoca la enfermedad no puede transmitir de ninguna manera la toxoplasmosis a una mujer en estado. Por otro lado, si la mujer ya está inmunizada frente al virus de la toxoplasmosis, no existe ninguna probabilidad de que el feto se infecte. Un gato que se alimenta a base de pienso y lleva una correcta vigilancia veterinaria tiene bajísimas posibilidades de ser portador de toxoplasmosis. 6- Los gatos son animales traicioneros No lo son. Tal como explica la veterinaria y etóloga Rosana Álvarez: “La traición no tiene nada que ver con la conducta ni las pretensiones de un gato. El gato es un animal solitario, aunque la domesticación ha provocado que cada día más se encuentren gatos con una conducta social muy acentuada. Al ser un animal solitario evitará por todos los medios tener que encontrarse con otros individuos, además de contactar con cualquiera de ellos que no sea de su grupo o familia. Por ello suele clasificarse como traicionero, frecuente y erróneamente comparado con el perro, cuya conducta sí es altamente social”. 7- Los gatos no se pueden educar Los gatos son animales inteligentes y capaces de aprender y ser educados. Si bien es cierto que no tienen un comportamiento tan sociable como los perros y, por lo tanto, muestran menos predisposición a la interacción, eso no tiene nada que ver con su capacidad de aprendizaje. 8- Es normal que los gatos vomiten bolas de pelo No. En ocasiones, el pelo muerto que los gatos tragan durante el acicalamiento puede quedar atrapado en el estómago o en el intestino delgado. Para expulsarlo, los gatos vomitan. Sin embargo, cuando un gato vomita bolas de pelo frecuentemente hay que acudir al veterinario. Las bolas de pelo muerto pueden llegar a provocar una oclusión intestinal e, incluso, requerir cirugía. Una buena alimentación y el mantenimiento de una piel y un pelo cuidados son claves para prevenir la formación de bolas de pelo. 9- Los gatos se llevan mal con los perros Un gato que convive con perros durante su periodo de socialización (de las 2 a las 8 semanas) y en adelante, será un gato que interprete a los perros como “especie amiga”. Perros y gatos bien socializados pueden convivir perfectamente en un mismo espacio familiar. 10- Los gatos ven en la oscuridad Sí ven en la oscuridad. Los gatos son cazadores crepusculares y su sistema visual está preparado para distinguir el movimiento de sus presas en condiciones lumínicas pobres. mapas del mundo De hecho, la pupila del gato es excepcional en el mundo animal porque puede cerrarse completamente evitando que le entre luz, por lo que los gatos son capaces de adaptarse a condiciones tanto de luz extrema como de falta de ella. Los gatos ven de noche hasta 6 veces mejor que los humanos, debido a su anatomía y fisiología retiniana.
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