El uso del refuerzo positivo (premio) es basico en cualquier sesion de educacion canina. Pero el abuso de premios para perros, o la utilizacion de premios de baja calidad puede tener consecuencias muy negativas sobre la salud.
El uso de los premios para perros en el entrenamiento canino
Un perro aprende, fundamentalmente, mediante asociaciones de estímulos o asociaciones de estímulos-respuestas. Eso quiere decir que, muchas veces, la mejor manera de enseñar a un perro es premiarlo cuando hace algo que nos interesa o que consideramos que “está bien”.Un perro que recibe un premio al realizar una conducta (sentarse, por ejemplo), aprenderá rápido que esa conducta tiene resultados positivos y tenderá a repetirla. Ésta es una de las bases del entrenamiento canino.Ahora bien, la mayoría de los premios son hipercalóricos y, además, contienen ingredientes de baja calidad como subproductos animales (picos, patas e incluso harina de plumas hidrolizada). Por eso es importante fijarse bien en la composición a la hora de escoger.
Los premios sanos evitan problemas
Como ocurre con las golosinas para los niños, los premios para perros no deben constituir la base de la alimentación sino ser sólo un complemento. Además, hay que regular bien su suministro porque pueden ser una fuente de problemas tan importantes como:- El sobrepeso: se estima que un perro tiene sobrepeso cuando su peso corporal supera en más de un 10% su peso corporal ideal.
- Obesidad se habla de obesidad canina cuando el peso corporal sobrepasa el peso ideal en un 20% o más.


