¿PODRÍA TU PERRO SUFRIR UNA INTOLERANCIA ALIMENTARIA?

Los datos de nuevos estudios sugieren que las intolerancias alimentarias podrían ser más frecuentes de lo que se pensaba hasta ahora. De hecho, las intolerancias alimentarias podrían ser la causa de hasta un 20% de los casos de dermatitis atópica (picor crónico de la piel) en los perros. La mayoría de los perros con intolerancia alimentaria son diagnosticados antes de alcanzar los 3 años de edad.1,2

En la mayoría de los casos la intolerancia alimentaria en perros se produce cuando el sistema inmunitario identifica equivocadamente una proteína alimentaria como un cuerpo extraño y la ataca como si se tratara de un agente patógeno. Con una repetida exposición, el cuerpo va incrementando sus defensas contra esa proteína “extraña”, a menudo dando lugar a síntomas gastrointestinales o dermatológicos.

¿A qué alimentos tienen más intolerancia los perros?

Las intolerancias alimentarias pueden ir asociadas a varios ingredientes, pero normalmente están vinculadas a las proteínas. Los perros pueden tener una intolerancia a las proteínas animales, como son las de los productos de vacuno, lácteos, huevos pollo. En cereales tales como el trigo, la cebada y el centeno, la presencia de una proteína llamada gluten puede provocar intolerancia alimentaria.

¿Cómo puedo saber si mi perro sufre una intolerancia alimentaria?

Los síntomas de una intolerancia alimentaria pueden incluir picores en la piel, tendencia a chuparse las patas, otitis crónica, sensibilidad de la piel o trastornos gastrointestinales. Muchos otros cuadros clínicos pueden producir síntomas dermatológicos y gastrointestinales similares. Por ello, tu veterinario es el profesional a quien deberás acudir para saber si tu perro padece una intolerancia alimentaria.

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