SENDERISMO

Casey Schreiner
Redactor de ModernHiker.com

Hacer senderismo con tu perro puede ser una de las mejores facetas de tener un compañero canino. Es un excelente ejercicio, bueno para la socialización de tu perro y una manera divertida de pasar tiempo juntos. Pero si tu perro y tú nunca habéis hecho una excursión juntos, dedica unos minutos a repasar unas cuantas reglas básicas antes de ponerte en camino.

ANTES DE EMPEZAR

Mantén vacunado a tu perro

Al igual que los humanos, los perros pueden contraer la enfermedades. Consulta a su veterinario antes de la temporada de senderismo para asegurarte de que tu perro tiene todas las vacunas al día. Y después de la excursión no dejes de revisar su pelaje para detectar garrapatas, pulgas, abrojos y otros viajeros indeseados.

Asegúrate de que tu perro está en forma

Si no has hecho senderismo antes con tu perro, no hagas una excursión de 20 kilómetros el primer día. Igual que cuando te introdujiste en el senderismo, empieza por las rutas más fáciles y ve progresando hacia las más largas. De lo contrario podrías acabar volviendo con un perro agotado a cuestas.

Qué meter en la mochila

De la misma manera que tú no te aventurarías en una excursión sin comida ni agua, tampoco dejes que a tu perro le falten. Los perros tienden a sobrecalentarse mucho antes que las personas, por lo que deberás asegurarte de que se mantiene hidratado en todo momento. Muchas empresas venden mochilas para perros, lo que reducirá el peso de tu propia mochila. Como regla general, los perros pueden cargar entre un cuarto y un tercio de su peso corporal en material.

CONSEJOS PARA LA MARCHA

Seguridad del agua

Si fueras a beber el agua que te encuentras por el camino, la desinfectarías primero para eliminar todas las bacterias, parásitos o virus. No dejes de hacer lo mismo por tu perro. No dejes que tu perro beba demasiada agua de los ríos, lagos o charcos, y procura que solo beba el agua que lleva para él en la mochila.

Compra un cuenco de agua plegable. Son ligeros, baratos y se doblan para ocupar menos espacio.

Protección de las patas

Cuando haces senderismo, seguramente llevas unas botas resistentes con buenas suelas de goma que te protegen de las piedras afiladas, el calor y otros peligros. Los perros no tienen semejantes lujos. Y aunque puedan parecer ridículas, pero las botas para perros son una de las mejores opciones para su compañero de marcha de cuatro patas. Es aconsejable usarlas siempre que vayas a hacer senderismo en zonas con nieve, hielo, terrenos accidentados o en zonas rocosas cuando vaya a hacer sol y temperaturas de más de 20 ºC.

Si no lleva botas, no dejes de parar cada cierto tiempo y revisar las patas de tu cachorro para asegurarte de que no hay cortes, arañazos, abrasiones o piedras metidas entre los dedos. En caso de necesidad, las vendas líquidas son una solución rápida y económica, pero si encuentras que tu perro tiene algún corte en la planta, no dejes de llevarle al veterinario después de la excursión por si tuviera que recetarle un antibiótico. Si tu perro da muestras de dolor o empieza a caminar más despacio, es porque necesita tu ayuda.

Moda canina

Todos nos hemos reído al ver algún perro diminuto con una camiseta de esas brillantes, pero a veces llevar una capa adicional puede ser beneficioso para un perro. Si va a hacer frío, un chaleco con algún tipo de aislamiento ayudará a tu perro a mantenerse cómodo, especialmente para las razas de pelo corto. Por el contrario, si hace calor busca chalecos que se puedan empapar en agua mientras tu perro los lleva puestos. El chaleco retiene parte de la humedad, ayudando a tu perro a mantenerse fresco durante la marcha.

Acampar con comodidad

Tanto si hace calor como si hace frío, quizá te interese llevar una manta o esterilla para tu perro, independientemente de lo quisquilloso que sea. Una capa adicional entre tu perro y el suelo evitará que pase demasiado calor o frío.

Protocolo en cuanto a las cacas

Si tu perro tiene que hacer sus necesidades en el camino, no dejes de recogerlas, especialmente si las ha hecho en pleno sendero. Y aunque dejar una caca de perro fuera del camino tampoco es lo peor del mundo, probablemente no sea natural para el entorno en el que estás caminando y puede tener un impacto ambiental.   Además, no te haría gracia pisar la caca del perro de otra persona en medio del camino, así que tampoco dejes la caca del tuyo para que la pisen otros senderistas.

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